Parque arqueológico de Kato Paphos: mosaicos romanos y tesoros antiguos declarados UNESCO
Kato Paphos, joya arqueológica de Chipre
Situado frente al mar, el parque arqueológico de Kato Paphos reúne los vestigios más emblemáticos de la antigua Nea Paphos, capital de Chipre bajo los Ptolomeos y después bajo Roma. Inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1980, el sitio abarca una extensa zona donde conviven villas romanas, un odeón, un ágora y las ruinas de un castillo medieval. Desde la entrada, los visitantes quedan impresionados por la amplitud del lugar y la calidad de conservación de unas estructuras que atestiguan una prosperidad notable entre los siglos II y V d.C.
Los mosaicos, obras maestras del arte romano
La fama del parque se debe ante todo a sus mosaicos de suelo, considerados entre los más bellos del Mediterráneo oriental. La Casa de Dioniso ofrece escenas mitológicas de una finura excepcional: el triunfo de Dioniso, Ícaro en pleno vuelo, las cuatro estaciones personificadas. La Casa de Teseo, probable residencia del gobernador romano, presenta un mosaico que representa el combate de Teseo contra el Minotauro en el laberinto. La Casa de Aión revela cinco paneles narrativos de una riqueza cromática impactante. Fechadas entre los siglos II y V, estas obras ilustran el dominio técnico y la imaginación de los artesanos de la época.
Más allá de los mosaicos: odeón, ágora y Tumbas de los Reyes
El parque esconde muchos más tesoros. El odeón, un pequeño teatro restaurado del siglo II, aún acoge representaciones en verano y ofrece una vista panorámica del sitio. El ágora, amplia plaza pública bordeada de columnas, recuerda la importancia comercial y política de Nea Paphos. A pocos kilómetros al norte, las Tumbas de los Reyes impresionan por su arquitectura funeraria excavada en la roca, con patios con peristilo inspirados en el Egipto ptolemaico. A pesar de su nombre, estas sepulturas albergaban altos dignatarios y no reyes, pero su grandeza justifica sobradamente la denominación.
Consejos prácticos para visitar el sitio
El parque arqueológico se encuentra a 15 minutos en coche del aeropuerto de Paphos. La entrada cuesta 4,50 euros y el sitio abre todos los días. Prevea al menos dos horas para una visita completa, preferiblemente a primera hora de la mañana o al final de la tarde para evitar el calor. Paneles explicativos jalonan el recorrido, pero una audioguía enriquecerá considerablemente la experiencia. El periodo ideal va de abril a junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas oscilan entre 22 y 28 °C. No olvide llevar agua y un sombrero, ya que la sombra es escasa en el sitio.