Península de Akamas y garganta de Avakas: senderismo y naturaleza virgen cerca de Paphos
La península de Akamas, último espacio salvaje de Chipre
En el extremo noroeste de Chipre, la península de Akamas sigue siendo uno de los últimos refugios de naturaleza virgen de la isla. Protegida de la urbanización, esta zona alberga una biodiversidad excepcional: más de 530 especies vegetales, 35 de ellas endémicas de Chipre, junto a fauna rara como el zorro de Chipre y el muflón. Los senderos señalizados, entre ellos el célebre Aphrodite Trail, serpentean entre matorral mediterráneo, acantilados vertiginosos y calas de aguas turquesas. El aeropuerto de Paphos es la puerta de entrada más fácil a este tesoro natural, a menos de una hora en coche.
La garganta de Avakas, un cañón espectacular
El punto culminante de cualquier excursión al Akamas es la garganta de Avakas, que se extiende tres kilómetros a través de un estrecho y profundo cañón calcáreo. El sendero, de 2,4 kilómetros ida y vuelta, atraviesa un paisaje impresionante: las paredes rocosas se elevan más de 30 metros y se estrechan en algunos puntos hasta solo cuatro metros de anchura. La luz filtrada por los acantilados crea juegos de sombra sorprendentes. Aquí crece la Centaurea akamantis, una planta endémica en peligro que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo. La caminata dura aproximadamente 45 minutos y presenta un nivel de dificultad moderado, con algunos tramos sobre rocas resbaladizas.
Playas vírgenes y Laguna Azul
El Akamas esconde algunas de las playas más bellas de Chipre. Lara Beach, accesible por un camino de tierra, es un sitio de anidación protegido para tortugas verdes y boba — el baño está permitido pero regulado para preservar este frágil ecosistema. La Laguna Azul, accesible en barco desde Latchi, deslumbra por la transparencia de sus aguas, ideales para el snorkel. El sendero costero que une los Baños de Afrodita con Fontana Amorosa ofrece panoramas vertiginosos sobre el mar y permite observar aves endémicas, orquídeas silvestres y formaciones geológicas notables.
Prepare su excursión al Akamas
Desde el aeropuerto de Paphos, cuente con unos 50 minutos en coche hasta la entrada de la garganta de Avakas. Un vehículo es indispensable ya que ningún transporte público llega a la zona. La garganta recibe unos 100 000 visitantes al año: llegue temprano por la mañana para disfrutar de la tranquilidad y el frescor. Evite los periodos de lluvias intensas, pues el riesgo de inundación en el cañón es real. Prevea calzado de senderismo, abundante agua y protección solar. La mejor temporada va de abril a junio y de septiembre a noviembre. Para un día completo, combine la garganta con un almuerzo de pescado fresco en el puerto de Latchi y una excursión en barco a la Laguna Azul.